jueves, 13 de noviembre de 2008
Echo de menos
Aún no sé el por qué pero… echo de menos cosas que nunca tuve. Cosas simples, casi imperceptibles en una vida llena de rutinas, pero cosas.
Echo de menos despertar y abrir los ojos sin más. Echo de menos llorar sólo de alegría y dormir cuando me plazca. Echo de menos despertarme y volverme a dormir. Echo de menos querer y poder; silbar y tenerte; soñar… echo de menos soñar.
Llenar mis noches de aquellos sueños, donde mi legado era un magnífico castillo en algún lugar del mundo, y ser despertado por uno de tus besos… sí, aquellos sueños que nunca tuve eran increíbles.
Dicen que si se desvelan los sueños se quedarán en sólo eso, en sueños. Por eso, ya no quiero dormir más, prefiero seguir soñando despierto. Me conformo con poder navegar en el azul de una mirada y poder andar sin mirar mi sombra. Ahora sueño cuando me despiertas, cuando me susurras, y cuando escucho una risa llena de intenciones.
Ahora estoy despierto…
Ahora sueño…
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario