martes, 26 de agosto de 2008
Equilibristas...
Cuántas veces hemos andado por el filo, sin ninguna ayuda para contrarrestar los vayvenes del viento.
Fuimos unos equilibristas entre los hilos de quien nos quiso manejar. Siempre quisiste demasiadas cosas, y siempre te conformabas con muy pocas.
Te bastaba el despertar, te bastaba una madrugada, e incluso que el año tuviera cuatro estaciones. Te bastaba una tarde de Sol o una mañanita de niebla. Poner todos los días tu canción favorita de aquel disco que hacías especial. Por momentos, sólo por momentos, fuimos inmortales.
Y ahora soy yo el que se confroma con poco, con muy poco. Me basta con poner esa canción tuya, y aguantarme con cada gota que asoma en cada nota que suena.
Y es que... nada es como parece.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
1 comentario:
No creo que lo tuyo sea el conformismo. Quizá lleves demasiado tiempo dándole vueltas a la misma idea y no encuentras una solución, o al menos no una de la que te sientas completamente convencido. Vente al norte o vete al sur... Reinvéntate ya.
Publicar un comentario